Por otro lado, puede ocurrir que el desconocimiento o los nervios de una primera cita hagan que nos sintamos más seguros con alguien cercano a nuestro lado. Está sensación es muy común. Normalmente los terapeutas invitamos a las personas acompañantes a colaborar en las sesiones. Con el tiempo y a medida que la
terapia avanza, puede ocurrir la función de estas persona cambie.