Los trastornos del desarrollo psicosexual nacen de sentimientos de inadaptación y dudas sobre la propia identidad, inclinación o maduración sexual.
Se empiezan a experimentar en la adolescencia, por tratarse de una etapa en la que el autoconcepto aún no está definido y el comienzo de la apetencia sexual.
Los trastornos del desarrollo psicosexual más frecuentes son:
Tipo
Definición
Trastornos de identidad sexual.
Transexualismo
Deseo de ser del sexo opuesto. Malestar con el propio sexo.
Travestismo no fetichista
Vestir del sexo opuesto pero sin desear someterse a operaciones quirúrgicas para serlo.
Trastornos de la inclinación sexual.
Fetichismo
Dependencia de algún objeto como estímulo para la excitación sexual (plástico, cuero, goma, etc.). Si no posee ese objeto, no logrará estimulación. Lleva a rituales que crean malestar.
Travestismo fetichista
Vestir del sexo opuesto para obtener excitación sexual. Una vez alcanzado el placer, se desvisten rápidamente.
Exhibicionismo
Tendencia repetitiva de exponer los órganos genitales a extraños y en lugares públicos para obtener la propia excitación.
Voyeurismo
Tendencia repetitiva a mirar a personas comprometidas en una actividad sexual o íntima (desnudarse) sin ser visto.
Paidofilia
Tendencia sexual por los niños.
Sadomasquismo
Preferencia por actos sexuales que implican infringir dolor, humillación o esclavitud.
Zoofilia
Excitación sexual con animales.
Necrofilia
Excitación sexual por personas fallecidas.
Trastornos de la maduración sexual. Ansiedad o depresión debido a la confusión por la orientación sexual.
Tal y como se puede comprobar, hay ciertos trastornos del desarrollo psicosexual que no hacen daño a nadie, pero otros como la paidofilia o el exhibicionismo sí se convierten en un malestar para terceras personas.
Como regla básica, cualquier desarrollo psicosexual equilibrado debe respetar la dignidad de todas las personas y su consentimiento.
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