Los trastornos del sueño son alteraciones que aparecen a lo largo del sueño. No siempre son importantes, ya que muchos evolucionan con la edad, pero generan un gran motivo de preocupación entre los padres.
A lo largo de la vida del niño, el sueño tiene una evolución general (con variaciones dependiendo de cada niño)
- 0 a 3 meses: duerme de 16 a 17 horas al día.
- 3 a 6 meses: duerme unas 14 horas al día.
- 6 a 9 meses: entre 13- 15 horas al día.
- 9 a 12 meses: 14 horas al día.
- 1 a 3 años: entre 12- 13 horas al día.
- En edad preescolar: 11- 12 horas al día.
- 6 a 10 años: 10- 11 horas al día.
- 12 años: 9 horas al día.
- 16 años: 8 horas al día.
Estas horas de sueño no son continuas, sino que se reparten por la noche y en horas de siesta, menos a partir de la educación
infantil.
Las alteraciones del sueño más normales de cada período son:
- Primer año de vida: Incapacidad para dormir toda la noche seguida.
- 1 a 3 años: No quieren separarse de sus padres, tienen pesadillas por
miedos diurnos, se despiertan en mitad de la noche.
- Preescolares: Resistencia a acostarse, pesadillas con criaturas imaginarias, (ansiedad por estrés en el colegio, miedo a mojar la cama, a la muerte, etc.)
- 6 a 10 años:
Insomnio y/o se despierta por la noche, debido a ansiedades o miedos. Pesadillas con situaciones reales, terrores nocturnos.
Los trastornos del sueño más frecuentes son:
- Insomnio por malos hábitos: Se despiertan por la noche y necesitan la presencia de los padres para volver a dormir.
- Sonambulismo: El niño se levanta de la cama dormido y hace actividades habituales. Suele aparecer entre los 4 y 8 años y desaparecer en la
adolescencia.
- Bruxismo: El niño rechina los dientes mientras duerme.
- Somniloquia: Habla mientras duerme.
- Terrores nocturnos: Llora, grita, suda, se queda sentado en la cama como si estuviera despierto, pero está dormido. Al día siguiente puede no acordarse.
- Pesadillas: Sueños que provocan miedo y pueden despertar al niño. Se suelen recordar.
- Síndrome de apnea obstructiva: Son pausas respiratorias prolongadas durante el sueño, respiración con la boca abierta, ronquidos, etc.
- Ataques de sueño: El niño se queda dormido de repente.
Aunque los trastornos de sueño son comunes y no siempre releventes, es importante dar solución a estos problemas para no generar malos hábitos que sí pueden desembocar en problemas posteriores. En la
consulta tratamos estos temas con los padres y educadores más que con los propios
niños ya que hablamos normalmente de niños de corta edad.